martes, 8 de septiembre de 2015

Star Wars Poetry

En estos tiempos en los que George Miller ha vuelto para recordarle al mundo que el cine es, entre otras cosas, lenguaje visual, alguien ha roto una lanza a favor del otro George, el Lucas, para recordarnos que no todo en la Trilogía Precuela era croma verde y CGI. A lo largo de la pasada década, cada nuevo estreno estelar nos hacía a muchos fruncir el ceño, rascarnos la barbilla, darle una calada a nuestra pipa y tocar un solo de violín, preguntándonos si esos planos y momentos que pululaban por las películas eran autoplagioshomenajes o algo más. Gracias al siguiente vídeo, podemos verlos en conjunto y apreciar que no se trataba únicamente de meros guiños, sino de aliteraciones, oposiciones y otras figuras de dicción llevadas al cine. No todo iba a ser muñequitos y sables láser.


PD. Usar a Einaudi como banda sonora empieza a resultar muy cargante.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Sobre Cuatro Fantásticos

El reboot de Fantastic Four o "Fantfourstic" está siendo vapuleado sin miramientos tanto por crítica como por público. De ella se ha dicho que es la peor película de superhéroes de la historia, más mala que Elektra o la mítica Batman y Robin y, aunque en algunos puntos quizás, tal vez, a lo mejor, pudiéramos discutir esto, la verdad es que no estamos ante un producto de calidad tan baja como la todopoderosa Marvel Studios las masas pretenden hacernos creer. Si nos vemos forzados a comparar lo que ha hecho Josh Tank con otro film, este sería el Hulk de Ang Lee, en el sentido de que se nos presenta una versión libre de un mito popular desde un punto de vista más maduro de lo que se le pediría al material en el que se basa. Sin embargo, el resultado es lo suficientemente calamitoso como para que las comparaciones acaben ahí. ¿Desastre? Tal vez, pero no por las razones que pudieran parecer. Como dijo Marvel Cinematic Universe, vamos por partes.

La dirección de Cuatro Fantásticos es estupenda. Más quisiera cualquiera de los blockbusters heroicos tener tanto tacto y paciencia como tiene Tank a la hora de contar la historia. A esto hay que sumarle lo impecable de todo el equipo técnico y unos actores que cumplen con lo que se les exige. Los primeros dos actos son pausados y tranquilos, tomándose su tiempo para explicar el origen y las motivaciones de los personajes sin caer en prisas artificiales, algo muy difícil de encontrar dentro del género. Esta es su mayor virtud. También es la peor.

Tantos minutos para presentar algo conlleva poco tiempo para concluirlo. De pronto, el tercer y último acto transforma lo que estás viendo en otra película. Hacían falta tortas y explosiones y había que meterlas como fuera. Esa bella película se va al traste cuando viene la inevitable batalla final, y la razón es que NO se necesitaba ninguna pelea ahí. De estar viendo un drama con algunas pinceladas de terror pasamos a una escena de acción simple, chorra, genérica, que repite el pecado de mostrar al villano más poderoso como un nerd sin medio guantazo. De Ang Lee's Hulk pasamos a Thor: El mundo oscuro en un abrir y cerrar de ojos, en una sucesión de flashforwards tan torpe y pretenciosa como los que salpicaban todo el metraje de El Hombre de Acero.

Entonces, ¿es Cuatro Fantásticos la peor película de superhéroes de la historia? Quizás sí, porque de superhéroica tiene más bien poco. Tiene más de drama social indie que de Los Vengadores.

¿Es una mala película? No, no lo es. Es una película de sci-fi resultona, aunque no genial. De no haber sido un encargo supervisado, estaríamos hablando de una película muy interesante, como lo fue Chronicle, pero esta es una carrera por mantener secuestrados los derechos de unos personajes que empiezan a sufrir como niños-moneda en un divorcio tortuoso.

¿Es una buena adaptación? Si esperas ver al dicharachero Johnny Storm y al entrañable gruñón Ben Grimm, te va a decepcionar mucho. La Antorcha Humana es un macarra conflictivo y La Cosa casi no abre la boca, pasando la mitad del tiempo introspectivo y atormentado, víctima de la fiebre Nolan. Sin embargo, tanto Reed Richards como Sue Storm están estupendamente escritos. En cuanto al Dr. Muerte... me niego a hablar de él. Año 2015 y todavía no hemos visto a un Victor Von Doom decente en pantalla. El soberano de Latveria, el cruce malvado entre Iron Man y Dr. Extraño que todo lo puede es aquí el típico informático nihilista que John Hammond contrataría para su parque.

No me he enterado aún, Ale, ¿te ha gustado? La disfruté a ratos (muchos), a otros me llevé las manos a la cabeza (con motivos) y, al cuarto de hora de salir, me había olvidado de ella. Es probable que la Fox, por fin, también quiera olvidarla.

Parece que esté hablando de la última chica con la que salí.
Mejor lo dejo aquí.
Un saludo.

PD. Tiene su encanto que lo mejor del género este año siga siendo Ant-Man, con mucha diferencia.

jueves, 16 de julio de 2015

Long Day's Journey into Beer

Larguísimo día de calor sevillano, pero se ha hecho más ameno gracias a la escritura del guión del próximo proyecto de Pelikandate Pictures. Pronto empezará el rodaje y tengo bastantes ganas. Todo este asunto comenzó de una forma rocambolesca y ligeramente estúpida (a lo mejor algún día os lo cuento), aunque le he cogido cariño y ahora se ha convertido en un asunto personal que hay que hacer sí o sí.

No he hecho otra cosa hoy que no fuera escribir, y ahora estoy bastante reventado. Es hora de pasar el rato con la rehabilitación de la espalda para celebrarlo (¡yuhu!). Ya si eso luego me tomo una cerveza.

miércoles, 15 de julio de 2015

Cuando lo que de verdad quieres decir está en la postdata

Odio ser uno de esos que empieza una entrada bloguera con un "¡hace demasiado tiempo que no escribo aquí!" pero es que hace demasiado tiempo que no escribo aquí. En mi defensa diré lo que ya he dicho otras veces: creé este blog para obligarme a mantener una rutina narrativa y lo he conseguido. Cuando no posteo nada es que, afortunadamente, ando liado con otros asuntos más productivos.
Sin embargo, se me ha acumulado el material que quería desarrollar aquí. Desde mi absoluta devoción por Mad Max: Fury Road hasta un análisis de la vieja trilogía Miller/Gibson, pasando por comentar esa amalgama rara, divertida, presentable, estupenda y mediocre que es Jurassic World. Menos mal que casi todo lo que tenía que largar de lo anteriormente citado ya ha caído entre cerveza y cerveza, en esas conversaciones con amigos que te hacen sentir lástima por no haberlas grabado en un podcast para compartirlas con el mundo. En serio, las tertulias cinematográficas ebrias son las mejores.

Pero volvamos a la materia literaria. Quizás sea este periodo de inquietante libertad, sin ataduras académicas ni laborales, lo que me llena de energía para escribir y escribir cual poeta hambriento. Seguimos trabajando en los cuentos infantiles, que crecen en número a muy buen ritmo, pero también resurgen ideas antiguas. Hace un par de días volvió a mi cabeza una pequeña gran historia que en su momento no supe materializar. Por suerte, creo que ahora sé cómo hacerlo, así que otro proyecto más a la mesa.

Mi principal temor es que no haya comida para todos.

Pero estoy contento.

Un abrazo.

P.D. Estoy interesado en adquirir la máscara de Immortan Joe para cuando salga a dar una vuelta en coche, por si alguien quiere regalármela.

P.P.D. El hidromiel causó sensación. Habrá que hacer más.

domingo, 7 de junio de 2015

Sobre selfies y el horror de la guerra

El drama de los selfies sigue cobrándose víctimas por todo el mundo, sin que la OMS tome cartas en el asunto. A lo largo del mes pasado hemos visto rumanas electrocutadas en cables de alta tensión y chicas descerrajándose una bala de goma en la sien cuando se disponían a autocomplacerse en instagram, pero esta lacra mortal de la sociedad moderna ha ido más allá esta misma semana.

Es bien conocida la capacidad mediática del llamado Estado Islámico, que despliega, sin reparar en gastos, enormes dispositivos festivos a lo Arianna Grande cuando van a ejecutar a alguien o destruir algún patrimonio de la humanidad. Expertos mundiales han llegado a la macabra conclusión de que las grabaciones de ISIS disponen de poderosos presupuestos audiovisuales y gozan de la dirección de reconocidos cineastas extremistas como Al-Woodhie Al-Len o Mohamed Nolan, que prestan su talento a semejante barbarie. Sin embargo, el buen fanático no necesita de grandes medios para participar de estos momentos diva y vacilar al resto de la especie humana; ¿quién necesita de una cámara profesional de vídeo cuando se tienen smartphones?

Esto último debieron pensar un par de soldados de aquel dios cuando, para celebrar una sangrienta victoria, decidieron hacerse un sonriente y fanático selfie para colgarlo después en internet y gritarle al mundo "¡hey, estamos aquí!"
Lo malo de gritar es que alguien te puede oír y, en este caso, ese alguien fueron los trabajadores de una empresa subcontratada del servicio de inteligencia norteamericano, quienes se quedaron pasmados al ver la susodicha fotografía en la que se podía apreciar a dos yihadistas celebrando algo, eufóricos, como si hubieran conseguido el triplete en el fútbol europeo. La empresa dio el aviso y la foto fue pasando de mano en mano hasta llegar a un señor comandante y un chico con joystick y muchas horas de juego al Modern Warfare. En cuestión de minutos, un drone les lanzaba un misil a nuestros dos Yihadistas de la Semana y, por extensión, a todos sus compañeros. El señor comandante aseguró a la prensa que esta pareja de soldados eran, y cito, "un par de capullos".

Por nuestro bien como especie, por favor, evitad esto. Evitad los selfies. Si tenéis la necesidad de haceros una foto, existe una cosa que se llama cámara con temporizador. Tampoco está mal pedir ayuda. La de vidas que se salvarían, la de violencia que se ahorraría el mundo. Imaginad por un momento que nuestros protagonistas de hoy le hubieran pedido a un tercer combatiente que les hiciera la foto. Este, con toda seguridad, les habría dicho "claro, chicos, sin problemas. Únicamente, echaos más hacia la derecha, que, si no, se va a ver la localización de todo nuestro cuartel general ultrasecreto".

domingo, 31 de mayo de 2015

My favorite drinking buddy, let's get some mead! (2)

Embotellado.
Dieciséis tercios de hidromiel casero se encuentran ahora en reposo, esperando ser abiertos en alguna ocasión especial como una boda, un bautizo o el saqueo de una aldea. Lo que ha salido de dos meses de fermentación y otro más de calma en barrica es un mosto muy intenso, dulce en su justa medida (o sea, casi nada), pero que no recuerda en absoluto al sabor de la miel, como muchos piensan. Además, al contrario del hidromiel que se suele comercializar, este tiene la textura suave y la carbonatación propia del champagne. Ideal para acompañar carnes, excesos y lecturas de G.R.R. Martin.
Una pasada, vaya.
Repetiremos.